¿Habéis oido hablar de Giácomo Rizzolatti y las neuronas espejo? Un descubrimiento fascinante que interfiere directamente en los procesos de aprendizaje.
Giacomo, en medio de sus investigaciones con monos, identificó unas neuronas que se activaban igualmente cuando los monos pelaban un plátano o cuando veían a su cuidador pelarlo.

Entrevista con Giacomo Rizzolatti
Estas neuronas se descubrieron mientras pretendían estudiar las neuronas encargadas de los movimientos de las manos en los monos. Para sorpresa de los investigadores, estas neuronas no sólo mostraban actividad cuando el simio realizaba algún movimiento concreto con sus manos, también se activaban cuando el mono en cuestión veía a otro miembro de su especie realizar ese mismo gesto (como si él mismo estuviese llevándolo a cabo).
La misión de estas células es reflejar la actividad que estamos observando. Se activan cuando ejecutamos una acción determinada, y también cuando observamos a otro individuo realizando esa misma acción. Permiten «reflejar» la acción de otro en nuestro propio cerebro, de ahí su nombre. Como ya hemos comentado fueron observadas en primer lugar en primates, y luego se descubrieron en humanos y algunas aves. En el ser humano se las encuentra en el área de Broca y en la corteza parietal.
La Neurociencia supone que estas neuronas desempeñan una función importante dentro de las capacidades cognitivas ligadas a la vida social, tales como la empatía (capacidad de ponerse en el lugar de otro) y la imitación (fundamental en los procesos de aprendizaje). De aquí que algunos científicos consideran que la neurona espejo es uno de los descubrimientos más importantes de las neurociencias en la última década.
El poder de la visualización.
Otro concepto relacionado con la observación es la visualización. Y es que para que la visualización sea efectiva debe existir una buena observación, sobre todo si observamos actividades que ya sabemos hacer.
El gran Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina en 1906, postulaba que la visualización o practica mental mejoraba la capacidad motora. Creía que esta práctica facilitaría los movimientos de los pianistas, que serán más ágiles y su ejecución mejoraría. Para demostrar esta hipótesis de Cajal, el neurocientífico Álvaro Pascual-Leone, Profesor de Neurología y Decano Asociado de Investigación Clínica y Traslacional en la Escuela de Medicina de Harvard, realizó un estudio con personas que no sabían tocar el piano, las dividió en dos grupos y les enseñó los dedos que se debían mover en una secuencia de notas mientras que las escuchaban. El entrenamiento se realizó durante cinco días, y consistió en practicar solo la visualización en uno de los grupos y en el otro se practicó solo sobre el teclado. Transcurrido ese tiempo ambos grupos sabían tocar la secuencia de notas que habían practicado. El grupo que había ensayado sobre el teclado tocaba mejor que el otro, sin embargo tras tocar durante dos horas la diferencia inicial desapareció.
Alan Richardson, psicólogo australiano, publicó en 1967 en la revista Research Quarterly un estudio en el que demostró la importancia de la visualización, precisamente en el deporte, en baloncesto.
El objetivo de dicho estudio era medir la habilidad de encestar tiros libres. Para ello escogió un grupo de jugadores de baloncesto que no habían practicado nunca antes la visualización; los dividió al azar en tres grupos y midió su capacidad para encestar.
Asignó a cada grupo una tarea diferente a realizar durante 20 días:
- Grupo 1: se dedicó a practicar tiros libres durante veinte minutos diarios.
- Grupo 2: su tarea fué no hacer nada durante los veinte días.
- Grupo 3: su ocupación consistió en visualizarse tirando a canasta durante veinte minutos diarios, sin realizar ningún tiro físico.
Pasados esos veinte días volvió a medir su capacidad para encestar, los resultados fueron los siguientes:
- Grupo 1: había mejorado en un 24% la capacidad de encestar.
- Grupo 2: obviamente no hubo ninguna variación en el resultado.
- Grupo 3: mejoró un 23% su rendimiento.
Richardson explicó en su publicación que la visualización es más eficaz cuando se siente y se ve lo que se está haciendo. Los jugadores “sentían” la pelota en las manos (peso, tacto, volumen…), “oían” la pelota cuando rebotaba en el suelo y la “veían” cuando la lanzaban a la canasta. “Oían” también como rebotaba contra el tablero y entraba en la cesta. La clave era añadir el máximo número de estímulos VAC a la experiencia.
Posteriormente realizó otros estudios con otro tipo de actividades, como tiro de dardos y otras, en los que obtuvo los mismos resultados.
Las teorías psiconeuromusculares explican que cuando se imagina un movimiento, se generan impulsos nerviosos en los mismos músculos que están implicados en el movimiento real, aunque la intensidad es menor. Es decir, que se emplean a nivel neuronal los mismos procesos cuando imaginamos que corremos, que cuando lo hacemos de forma física.
Según otro estudio de Nathaly Alexandra Ramírez-Sanchez, Profesora de Neurocirujía de Bogotá, esta técnica es fundamental en músicos, atletas y cirujanos.
El éxito de una cirugía depende de las competencias quirúrgicas y académicas del cirujano, del control de las variables propias del ambiente quirúrgico (estrés e incertidumbre) y de habilidades cognitivas avanzadas que permitan integrar lo anterior e impactar sobre el resultado. Las técnicas cognitivas de entrenamiento propias de atletas y músicos han sido utilizadas en los cirujanos para mejorar su desempeño quirúrgico, dada la similar naturaleza de su actividad, técnicamente demandante, con altos niveles de estrés y una permanente exigencia de resultados positivos. Una de estas estrategias es el Entrenamiento Mental o Cognitivo (EM) que consiste en la realización del acto quirúrgico en la mente previo a la cirugía, sin la necesidad del movimiento físico. Su efectividad en el desempeño quirúrgico ha permitido comprobar que las habilidades no técnicas juegan un papel relevante en la formación profesional. Es decir, la efectividad del cirujano reside en su destreza quirúrgica aunada a su destreza mental, y se relaciona directamente con la capacidad integradora de estas dos variables.
Así que, y vosotros, ¿estáis listos para observar?








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